{"id":1214,"date":"2023-06-15T19:44:42","date_gmt":"2023-06-15T22:44:42","guid":{"rendered":"https:\/\/silvinababich.com\/?post_type=portfolio&#038;p=1214"},"modified":"2023-06-15T19:44:43","modified_gmt":"2023-06-15T22:44:43","slug":"desayuno-en-la-hierba","status":"publish","type":"portfolio","link":"https:\/\/silvinababich.com\/?portfolio=desayuno-en-la-hierba","title":{"rendered":"Desayuno en la hierba"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" width=\"900\" height=\"600\" src=\"https:\/\/silvinababich.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/FD65E1D7-35B4-4619-B251-3F43E0C87839_1_105_c.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1208\" srcset=\"https:\/\/silvinababich.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/FD65E1D7-35B4-4619-B251-3F43E0C87839_1_105_c.jpg 900w, https:\/\/silvinababich.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/FD65E1D7-35B4-4619-B251-3F43E0C87839_1_105_c-300x200.jpg 300w, https:\/\/silvinababich.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/FD65E1D7-35B4-4619-B251-3F43E0C87839_1_105_c-768x512.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h1 class=\"has-medium-font-size\"><strong>Actividad colectiva que propone: un picnic a la vera del arroyo Yacar\u00e9. una invitaci\u00f3n a la detenci\u00f3n y a compartir\u00a0 en un espacio juntxs, un tiempo entre par\u00e9ntesis para poder pensar la experiencia conocida desde perspectivas nuevas.<br>\u00a0<br>Pensar im\u00e1genes de picnics al aire libre nos llena la cabeza de escenas buc\u00f3licas arquet\u00edpicas, im\u00e1genes de suavidad y paz, de tranquilidad y silencio campestre, de luz sobre manteles y vestidos color claro. Todo un corpus de representaciones pict\u00f3ricas y gr\u00e1ficas de estar al exterior y en contacto con la naturaleza, restos y herencias impresionistas y rom\u00e1nticas (y m\u00e1s) introyectadas en nuestras retinas.<br><br>En este caso, la invitaci\u00f3n es a sentarse bajo la frescura de la sombra del espinillo pero junto al arroyo Yacar\u00e9 en su tramo urbano y todas las implicancias que esta locaci\u00f3n conlleva .<br><br>\u00bfSe puede conectar este paisaje con la experiencia sensual, abandonada al goce y a la distensi\u00f3n que un picnic parece proponer? \u00a0La invitaci\u00f3n es a relacionarse con el entorno, practicar la entrega a la experiencia de lo real, del estar ah\u00ed, con todo lo que eso implica.<\/strong><\/h1>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">8 sem<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/silvinababich.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/flyer-lupita.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1216\" width=\"423\" height=\"563\" srcset=\"https:\/\/silvinababich.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/flyer-lupita.jpg 768w, https:\/\/silvinababich.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/flyer-lupita-225x300.jpg 225w\" sizes=\"(max-width: 423px) 100vw, 423px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p><strong>EL LOCO, EL MAGO, EL COLGADO Y LA RUEDA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Conversaci\u00f3n con Silvina Babich a par3r de su residencia en El Potrero, Chajar\u00ed, Entre R\u00edos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>por Lupita Bali\u00f1o<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cHall\u00e9 a un vidente que recorr\u00eda los objetos y colores del mundo los campos del arte y el saber, de los placeres y de los sen3dos, en pos de im\u00e1genes, im\u00e1genes\u201d Walt Whitman<\/p>\n\n\n\n<p>De la m\u00faltiples posibilidad de universos desde donde contar la experiencia de la residencia en El Potrero \u2013 Entre R\u00edos (que este a\u00f1o se realiza en Chajar\u00ed), Silvina elige este relato: el de las im\u00e1genes arqueQpicas. Las que existen y las que aguardan la posibilidad de ser, en el estallido y la resignificaci\u00f3n de lo conocido<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/silvinababich.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/IMG_3386-2-576x1024.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1217\" width=\"262\" height=\"466\" srcset=\"https:\/\/silvinababich.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/IMG_3386-2-576x1024.png 576w, https:\/\/silvinababich.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/IMG_3386-2-169x300.png 169w, https:\/\/silvinababich.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/IMG_3386-2.png 750w\" sizes=\"(max-width: 262px) 100vw, 262px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Los primeros elementos que con3ene su relato son la relocalizaci\u00f3n y el tr\u00e1nsito a trav\u00e9s del viaje. Pensar el recorrido como una ac3vidad plena en s\u00ed misma, sobre la que puede accionarse a par3r de lo visto, lo o\u00eddo, lo sen3do y lo vivido se traduce en la decisi\u00f3n de ir registrando en videos el paisaje con los temas de la radio de fondo. No buscar la producci\u00f3n est\u00e93ca, no editar en pos de un resultado, sino tomar del mundo lo dado. El 3empo del tr\u00e1nsito determinado por el azar, la m\u00fasica aleatoria de la radio. Porqu\u00e9 esconder los marcos de referencia, dice Silvina: mejor evidenciarlos y ver cu\u00e1l es el resultado de la sincronicidad inevitable.<\/p>\n\n\n\n<p>Un segundo componente fundamental de la residencia, es la ac3vidad colec3va que propone: un picnic a la vera del arroyo Yacar\u00e9. Silvina lo piensa como una invitaci\u00f3n a la detenci\u00f3n y a compar3r en un espacio juntxs, un 3empo entre par\u00e9ntesis para poder pensar la experiencia conocida desde perspec3vas nuevas.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/silvinababich.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/ESPINILLO-2-copia-819x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1215\" width=\"421\" height=\"527\" srcset=\"https:\/\/silvinababich.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/ESPINILLO-2-copia-819x1024.jpg 819w, https:\/\/silvinababich.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/ESPINILLO-2-copia-240x300.jpg 240w, https:\/\/silvinababich.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/ESPINILLO-2-copia-768x960.jpg 768w, https:\/\/silvinababich.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/ESPINILLO-2-copia.jpg 1080w\" sizes=\"(max-width: 421px) 100vw, 421px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Pensar im\u00e1genes de picnics al aire libre nos llena la cabeza de escenas buc\u00f3licas arqueQpicas, im\u00e1genes de suavidad y paz, de tranquilidad y silencio campestre, de luz sobre manteles y ves3dos color claro. Todo un corpus de representaciones pict\u00f3ricas y gr\u00e1ficas de estar al exterior y en contacto con la naturaleza, restos y herencias impresionistas y rom\u00e1n3cas (y m\u00e1s) introyectadas en nuestras re3nas.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Silvina propone un picnic a la orilla del arroyo Yacar\u00e9, lo imagina lejos de la roman3zaci\u00f3n buc\u00f3lica, algo dis3nto de lo pr\u00eds3no, lo blanco, lo armonioso. En este caso, la invitaci\u00f3n es a sentarse bajo la frescura de la sombra del espinillo, pero junto a las aguas cloacales. La ar3sta 3ene una serie de inquietudes que dan forma a la propuesta: \u00bfc\u00f3mo tener una<\/p>\n\n\n\n<p>experiencia de contacto con la naturaleza en estos escenarios?, \u00bfc\u00f3mo resultar\u00eda un picnic al costado de un arroyo en las condiciones actuales en las que se encuentra un paisaje atravesado por las transformaciones urbanas?, \u00bfc\u00f3mo resignificar una situaci\u00f3n buc\u00f3lica con esas vistas, esos olores, esos sonidos, alejados de la idealizaci\u00f3n del contacto con la naturaleza?, \u00bfSe puede conectar este paisaje con la experiencia sensual, abandonada al goce y a la distensi\u00f3n que un picnic parece proponer? La invitaci\u00f3n es a relacionarse con el entorno, no a<\/p>\n\n\n\n<p>par3r de la cr\u00ed3ca, dice Silvina, sino prac3car la entrega a la experiencia de lo real, del estar ah\u00ed, con todo lo que eso implica.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta ocasi\u00f3n, nos conocimos con Silvina ambas como residentes de El Potrero. En estos breves pero intensos d\u00edas que compar3mos, las derivas del viaje que significa ampliamente la residencia, los saberes compar3dos, los relatos y los intereses en los cuales nos encontramos, nos traen im\u00e1genes y sen3dos que no podemos eludir porque est\u00e1n siendo parte de nuestra experiencia directa. Para pensar esta residencia y la ac3vidad que propone, Silvina elige im\u00e1genes arqueQpicas del arte y el tarot, como andamiajes de interpretaci\u00f3n, como herramientas de pensamiento. Este viaje es un lanzarse a lo desconocido, aventurarse, dice Babich: no sabemos qu\u00e9 es lo que va a pasar, c\u00f3mo van a resultar las cosas. Es tener<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>y seguir impulsos, intuiciones y deseos y abandonarse a lo que suceda. En este devenir, las im\u00e1genes son marcos de conciencia y de reflexi\u00f3n para incorporar lo visto, lo escuchado, lo sen3do. Im\u00e1genes para anclarnos, para conectar la experiencia individual con el pensamiento y la acci\u00f3n colec3va.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sen3do el Tarot apareci\u00f3 como un elemento com\u00fan que nos reuni\u00f3 desde el primer momento en el que nos encontramos. Aproximadamente quince minutos despu\u00e9s de conocernos ya est\u00e1bamos hablando de los mazos que hab\u00edamos tra\u00eddo y de nuestro v\u00ednculo con este arte de la interpretaci\u00f3n de las im\u00e1genes arqueQpicas. Es as\u00ed que nos result\u00f3 m\u00e1s que coherente servirnos de los arcanos del Tarot para pensar esta experiencia (par3cularmente la ac3vidad propuesta por Silvina y m\u00e1s ampliamente la residencia). Decidimos as\u00ed hacer una 3rada desde nuestra intuici\u00f3n y sacar cuatro cartas:&nbsp;<strong>EL LOCO, EL MAGO, EL COLGADO y LA RUEDA DE LA FORTUNA.&nbsp;<\/strong>De la mano de estas im\u00e1genes encontramos sen3dos profundos a las derivas de nuestras aventuras en Chajar\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/silvinababich.com\/2a406b42-12b5-442d-904e-9c2c3cc335c7\" alt=\"page5image17478656\" width=\"481.894200\" height=\"218.121800\"><\/p>\n\n\n\n<p>La primera carta que sacamos fue&nbsp;<strong>EL LOCO<\/strong>. Este personaje no 3ene obje3vo ni direcci\u00f3n, lo gu\u00eda su ins3nto, un animalito insistente que lo empuja y 3ronea. El mundo para \u00e9l se ha conver3do en un mantel infinito, lleno de oportunidades, espacios para acelerar la marcha y otros para detenerse y contemplar. El 3empo est\u00e1 lleno de s\u00ed mismo. Es un material moldeable, no una estructura determinante, sino un libro para colorear. Nuestra lectura nos empieza a hablar: aparece en este transcurrir espacio- temporal, la relocalizaci\u00f3n y el tr\u00e1nsito del(a) ar3sta en su b\u00fasqueda crea3va de nuevas experiencias. El viaje como un fin en s\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Del Loco no ser\u00eda justo decir que para salir al mundo abandon\u00f3 un rol, porque aquello que una vez fuimos siempre va con nosotros de alguna u otra manera. Somos tanto lo que sabemos que somos, como lo que ignoramos y tambi\u00e9n, lo que los dem\u00e1s saben o piensan de nosotros. Somos la cebolla y sus capas, la naranja y sus gajos, los libros con miles de p\u00e1ginas. Somos a la vez afuera y adentro. La voz y la palabra son los puentes que comunican esos dos espacios y nos meten en el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Igual al nuestro, el derrotero del loco es incierto, impredecible, y 3ene la forma del circulo. Su centro es su bast\u00f3n de apoyo, el cual marca un punto imprescindible en cualquier recorrido, en el que el movimiento puede detenerse y unx puede descansar y observar el camino realizado. A\u00fan si no se sabe lo que vendr\u00e1.. Circular, redondear, son formas del merodeo, es un movimiento y un paso errabundo, que no sigue la certeza de la l\u00ednea<\/p>\n\n\n\n<p>recta y nos permite volver a pasar dos veces o m\u00e1s por el mismo lugar, aunque uno no sea nunca el mismo. En el transcurso de este camino, el arque3po del Loco deviene en&nbsp;<strong>EL MAGO<\/strong>. El mago, sigue la tradici\u00f3n de aquellos que caminaban entre pueblos y entreten\u00edan al pueblo: lxs actores, lxs ar3stas, las putas. El mago lleva consigo una mesa para desplegar en cada una de sus paradas, todos los elementos y las herramientas que necesita para su acto. Aparece en el Tarot la dimensi\u00f3n del oficio, del trabajo, del saber hacer con las manos: el arte. Tambi\u00e9n una energ\u00eda m\u00e1s orientada hacia el afuera, hacia la comunicaci\u00f3n con las personas. Quiz\u00e1s el Loco encontrara en cada bifurcaci\u00f3n de caminos una oportunidad para decidir algo. El mago aporta una dimensi\u00f3n de responsabilidad concreta m\u00e1s al alcance de su mano: con sus elementos desplegados sobre la mesa y con el p\u00fablico presente, puede decir si el acto que realiza es pura ilusi\u00f3n (un truco) o verdadera magia. Puede ser ilusionista o alquimista. En cualquier caso, al igual que cualquier ar3sta, 3ene en la capacidad de hacer con sus manos, el poder como una bola de fuego: de la expresi\u00f3n de su imaginaci\u00f3n, har\u00e1 nacer un mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>La tercera carta es&nbsp;<strong>EL COLGADO<\/strong>. Un \u00e1rbol al costado del camino es su perdici\u00f3n y su \u00fanico refugio. \u00c9l mismo sigue en la tradici\u00f3n de ser un paria, un descartado de la sociedad, un incomprendido. En su trayectoria ha sido el loco, el ar3sta, el buf\u00f3n, el mago, y tambi\u00e9n el criminal. En cualquiera de sus momentos, es el que vive fuera de la ley, de lo establecido, de las normas. Ahora ha sido detenido a la fuerza y puesto de cabeza. La detenci\u00f3n es obligada y ya no hay opci\u00f3n de movimiento, sus manos ya no pueden accionar ni mover nada. \u00bfPor donde puede pasar la decisi\u00f3n, la expresi\u00f3n de la voluntad, el movimiento y m\u00e1s importante a\u00fan, el poder, cuando el cuerpo est\u00e1 inm\u00f3vil?, cuando no hay acci\u00f3n ni trabajo posible, s\u00f3lo espera y pasividad. Recordamos entonces, que la palabra \u201cespera\u201d viene del laQn sperare: \u201cesperanza\u201d. Creemos escuchar que las cartas nos dicen que el sen3do es este: todav\u00eda hay un margen micro de acci\u00f3n que reside en la mirada. Y de dos maneras al menos: puedo cerrar mis ojos si no quiero ver. Puedo abrirlos para observar con todo el 3empo del mundo. Y puedo decidir qu\u00e9 pensar y qu\u00e9 sen3r de lo que veo. Entonces algo vuelve a nacer, como la bifurcaci\u00f3n del camino en El Loco, como el metal conver3do en oro en El Mago: una nueva perspec3va. Nombrar algo hace que exista y nombrar algo de manera<\/p>\n\n\n\n<p>diferente, (como s\u00f3lo el arte a trav\u00e9s de la met\u00e1fora puede hacer) produce una transformaci\u00f3n. El mundo se ha abierto de una forma diferente: ahora veo algo que nadie m\u00e1s ve.<br>Y \u00bfqu\u00e9 hacer con este nuevo conocimiento, con este nuevo saber?, \u00bfc\u00f3mo devolverle al mundo la generosidad con la cual se me ha brindado? En la \u00fal3ma carta,&nbsp;<strong>LA RUEDA DE LA FORTUNA<\/strong>, la forma perfecta del c\u00edrculo que aparec\u00eda en El Loco, vuelve a imponerse; algo me ha sido devuelto en una forma inesperada a trav\u00e9s de la observaci\u00f3n y la experiencia recep3va: tengo en mis manos un poder con el que puedo accionar sobre el entorno. El mono con espada que rige la rueda nos recuerda que hay un des3no, un azar y un sistema mayor que el individuo. Siempre habr\u00e1 una dimensi\u00f3n incontrolable. Pero no se puede, o mejor dicho, no se debe olvidar la responsabilidad individual, el gesto personal con el que unx puede o no marcar el mundo, el camino, las personas. La mirada, las palabras, el silencio, la voz, las manos, el saber, el conocimiento, la experiencia, la comunicaci\u00f3n, la confianza, la espera y la acci\u00f3n, el 3empo y el espacio, el trabajo, el baile, el ocio, el desaco a lo establecido, el derrotero, el vagabundeo, la ilusi\u00f3n y la magia son los elementos a disposici\u00f3n en la mesa del pres3digitador, del artesanx, del ar3sta; estrellas en una constelaci\u00f3n cuyos sen3dos se disparan al infinito, \u00bfQu\u00e9 hacemos lxs ar3stas con todo lo dado?, \u00bfC\u00f3mo miramos al mundo?, \u00bfQue alquimias y transformaciones intentamos en nuestros contextos?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Actividad colectiva que propone: un picnic a la vera del arroyo Yacar\u00e9. una invitaci\u00f3n a la detenci\u00f3n y a compartir\u00a0 en un espacio juntxs, un tiempo entre par\u00e9ntesis para poder pensar la experiencia conocida desde perspectivas nuevas.\u00a0Pensar im\u00e1genes de picnics al aire libre nos llena la cabeza de escenas buc\u00f3licas arquet\u00edpicas, im\u00e1genes de suavidad y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1208,"comment_status":"open","ping_status":"closed","template":"","meta":[],"portfolio_category":[25],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/silvinababich.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/portfolio\/1214"}],"collection":[{"href":"https:\/\/silvinababich.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/portfolio"}],"about":[{"href":"https:\/\/silvinababich.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/portfolio"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/silvinababich.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/silvinababich.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1214"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/silvinababich.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/portfolio\/1214\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1520,"href":"https:\/\/silvinababich.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/portfolio\/1214\/revisions\/1520"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/silvinababich.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1208"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/silvinababich.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1214"}],"wp:term":[{"taxonomy":"portfolio_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/silvinababich.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fportfolio_category&post=1214"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}